La Mano, diseñada por Gio Ponti, es un objeto icónico que refleja su inconfundible espíritu irreverente. Esta pieza audaz nació de un divertido intercambio epistolar con el platero Lino Sabbatini, quien la materializó a partir de un boceto de una mano con seis dedos que Ponti le envió como broma. Lo que empezó como un juego acabó convirtiéndose en una de las creaciones más valoradas del diseñador. Elaborada a partir de una lámina de metal curvada de la que emergen sus singulares seis dedos, esta obra funciona tanto como una escultura decorativa como un original colgador de joyas.






